Este es un listado donde intento hacer una recopilación de aquellos momentos en los que creo se me han ocurrido las mejores ideas o al menos eso pienso. Ja.
1.- Por la mañana, los fines de semana o cuando no tengo que ir a trabajar. En general mi momento de mayor lucidez es en las primeras horas del día.
Estoy acostumbrada a despertarme a las 6 o 7 de la mañana desde hace años, incluso aunque me haya acostado muy tarde la noche anterior.
Por lo tanto, mi mayor productividad se centra a esas horas o sino a la tarde, después de haber almorzado.
2.- Después de leer mucho sobre temas determinados. Leo libros y muchos blogs actualmente. La asociación de ideas va generando en el cerebro de cada persona nuevas ideas.
3.- Cuando me peleo con alguien o paso varios días ensimismada en mi propio mundo, lo cual no es muy recomendable. Pero en ciertos momentos en que tiendo a asilarme, puedo escribir horas y horas.
4.- Después de salidas gratificantes o encuentro con amigos. Una buena forma de despejarse es relacionarse con la gente y conocer nuevos lugares o nuevas cosas.
Creo que “lo nuevo”, la novedad o ir a diferentes sitios mejora nuestra creatividad. Ir a diferentes lugares (cines, librerías, bares, restaurantes, etc.) me ayuda a trabajar mejor después.
5.- Después de salir a caminar: Me despeja el cerebro o la mente salir a caminar. Luego cuando vuelvo, puedo retornar en forma más productiva a la tarea de escribir.
6.- Escribiendo sobre temas que me gusten o interesen: Si bien escribo en blogs de tecnología, no es algo que me atrape mucho que digamos. Prefiero escribir y leer sobre negocios, administración de empresas, PYMES o marketing.
7.- Leer el diario también me ayuda, aunque no sé porque. El hecho de salir un poco de todo esto y ver que es lo que pasa en el mundo o leer sobre otros temas (cultura, clasificados, lo que está pasando en Argentina y en el mundo, eventos en mi ciudad, etc.) es una forma de aumentar mi creatividad o mejorar mi trabajo.
8.- Las gaseosas y el café también me ayudan para trabajar mejor. Supongo (y creo que con el café está comprobado) que estas sustancias estimulan el cerebro.
El maté no me gusta (soy argentina), aunque soy bebedora social de maté.
Es decir lo bebo con otras personas en mi trabajo o en ciertas reuniones sociales.
Creo que en otros países no lo ven muy bien a esto de compartir entre muchos la misma bombilla, pero es lo que se acostumbra en Argentina.
El mate también abre la mente (lo digo por experiencia). De hecho, es típico ver a los estudiantes universitarios tomando mate cuando estudian para los exámenes.
Pero en mi caso, nada mejor que 2 tazas enormes de café para empezar a trabajar. Eso si espero no morir de gastritis. Ja.
Bueno, es todo por ahora, ¿a ustedes en qué momentos se les ocurren buenas ideas o qué momentos son los mejores para trabajar?