Esta mini-guía puede servirle para varias cosas:
1.- Hacerse amigo/amante/pareja/confidente/y otras yerbas del blogger cuyo blog es objeto de sus más apasionados comentarios.
2.- Ser amado u odiado por el resto de los comentaristas del blog, lo cual con el tiempo redundará en su provecho, ya que se habrá hecho conocido por ser “el comentarista más famoso” en el blog de Fulanito o Menganita.
3.- Posicionar su propio sitio. Si vamos a comentar altruista y desinteresadamente, que al menos nos sirva para algo. Es joda, jajajaja.
4.- Ganar tráfico con sus hábiles e inteligentes comentarios, especialmente si son en blogs de la competencia. De esta forma, también puede ir llevando agua para su molino.
5.- Convertirse en un troll “con altura”, “con estilo” o dicho en criollo, en un troll finoli, finoli.
Ahora bien, dejando de lado las motivaciones, vamos a lo concreto, ¿cómo convertirse en un buen comentarista y no morir en el intento?
1.- Antes que nada, preséntese. De ser posible, nombre, sobrenombre, profesión, experiencia en el tema, conocimientos adquiridos, país de origen, país de residencia, documento de identidad, hobbies, música preferida, peso, color de pelo y talle. Nunca se sabe. Ja.
2.- Haga preguntas agudas e inteligentes, todo el tiempo que pueda. El buen comentarista no pregunta cosas obvias, al contrario, pone en un apriete intelectual al blogger que deberá pasar un buen rato viendo que contestarle.
3.- Aporte mucho contenido valioso, demuestre que usted sabe de lo que habla y sino sabe, invente. Total, usted ha cumplido dejando un buen comentario, real o inventado, que el dueño del sitio deberá develar. Para eso, está usted para enloquecer y hacerle perder la cabeza a su blogger preferido, pensando.
4.- El buen comentarista es intuitivamente inteligente: sabe en qué blogs comentar, cuáles pueden generarle tráfico y cuáles no. No obstante, el buen comentarista está siempre atento a las nuevas bitácoras. ¡No sea cosa que se le escape alguna que valga la pena en donde comentar!
5.- El buen comentarista conoce todo acerca de su blog/blogger favoritos, historia, temas, anécdotas, malos y buenos momentos, etc. Es un memorioso y la voz de la conciencia del blogger, cuando éste último se desvía del camino habitual: el buen comentarista estará siempre presente para recordarle lo qué debe hacer.
6.- El buen comentarista sabe reírse de los estereotipos y de las guías como éstas. Pero, tampoco, es tonto. ¡No se crea! El límite que divide el amor incondicional de todo buen comentarista hacia su blog favorito es muy delgado, al punto de que en cada uno de ellos puede despertarse algún día un Señor Troll, cuando su blogger favorito lo haga enojar y/o lo decepcione.
7.- Por lo tanto, el buen comentarista deberá ser paciente y tolerante con su blogger preferido. E incluso perdonar a veces ciertos desatinos. ¡Ja! Pero la verdad es que todos amamos a los buenos comentaristas. ¿Usted conoce algunos? Si es así, páseles nuestra URL, que los recibiremos encantadas.
Nota aclaratoria: Este post (que si bien se escribió en broma) se inspiro en una par de observaciones en serio que me hizo Nico de sicrono, aunque lamentablemente no creo haber respondido satisfactoriamente su consulta. Es algo que me queda pendiente, Nico.