No les voy a desear buenos deseos para el 2011

Es muy común desear para estas Fiestas “los mejores deseos” o “que se cumplan todos tus deseos para el año que viene”. Pero la verdad es como dijo David, cuyo nombre de usuario en Twitter es @internetox, que “los deseos no se cumplen por arte de magia, sino por esfuerzo propio”.
Y esto me lleva a hacer una reflexión que quiero compartir con todos ustedes. Muchas veces tenemos la ilusión o la esperanza de que nos vaya mejor o de que ciertos proyectos que tenemos se concreten, y comenzamos a encontrar culpables (ajenos a nosotros mismos) cuando las cosas no salen como queremos o lo que deseamos, jamás se concreta.
Es muy simple y fácil echarla la culpa al destino, a las circunstancias, a otras personas, etc., pero ¿qué responsabilidad tenemos nosotros en nuestra mala suerte o mala fortuna? Pues, ¡toda!
Si bien las personas muchas veces podemos tener ciertos condicionantes o determinantes, la voluntad tiene mucho que ver con la que vida que llevamos o con quiénes somos. También hablaría de perseverancia y de sacrificio.
Entonces, es ahí cuando tenemos que hacernos cargo de nosotros mismos (especialmente si se trata de personas adultas), dejar de mirar para el otro lado y asumirnos como personas libres y responsables. Si estamos viviendo a contramano de lo queremos, es hora de asumir la responsabilidad de todo y dejar de lamentarse.
Es ahí cuando debemos actuar para que las transformaciones y los buenos deseos sucedan de una vez y para siempre. ¿A dónde queremos llegar? ¿Qué queremos para nuestra vida? ¿Qué metas tenemos inconclusas? ¿Qué cosas no nos gustan de nuestras vidas y qué deseamos cambiar?
Es por eso que no voy a hacer lo que todo el mundo hace y desearles lo mejor para el año que viene, ya que eso depende única y exclusivamente de ustedes, simplemente quiero dejarles mi reflexión, que también es personal, esperando que este post sea un disparador tanto para mí como para quienes me leen y me acompañan desde hace años en ChicaSEO.
Lo que sí quiero este 31 es brindar por mis lectores, que aunque no lo sepan, se han ganado un lugar muy especial en mi corazón (y no es frase hecha). Y por eso: ¡muchísimas gracias por todos sus comentarios y por estar ahí, siempre!

