
Así como hace unos días, se conoció el fallo de segunda instancia, que confirma el procesamiento de los dueños de Taringa, como participes necesarios en 29 hechos cometidos por los usuarios del sitio que violan la Ley 11.723, es decir, la Ley de Propiedad intelectual argentina, la cual más que nunca debe ser modificada, para adaptarla a los tiempos que corren; también se ha conocido en estos días una condena contra Baidu, por motivos similares.
Baidu es el buscador más popular de China, y desde hace un par de años viene siendo denunciado por diferentes empresas discográficas y editoriales, justamente por violaciones a los derechos intelectuales.
En esta ocasión, Baidu fue multado con 84.722 dólares por violar los derechos de autor de cinco libros. La indemnización deberá ser pagada a la firma Qidian.com, quien acusó al buscador, por permitir a sus usuarios, buscar versiones piratas de las obras.
Qidian.com sostuvo que los usuarios podían utilizar Baidu para buscar enlaces a versiones pirateadas de cinco novelas, de las que Qidian es titular de los derechos de autor en Internet. La condena fue impuesta por el Tribunal Popular del Distrito de Luwan.
Por último, cabe señalar que Baidu ha tenido, en los últimos meses, problemas con un grupo de autores, quienes aseveran que el buscador reprodujo sus trabajos en su librería virtual, sin su permiso. No obstante, Baidu pidió disculpas a los autores y eliminó el material violado.
Como vemos, el tema de la propiedad intelectual está causando grandes controversias en Internet. Existe un conflicto permanente, que cada vez se vuelve más intenso y delicado en Internet. Conflicto que, además, le está generando cada vez mayores dolores de cabeza, a los portales que linkean a sitios con reproducciones de obras piratas.
Por un lado, tenemos a los usuarios que reclaman el derecho irrestricto a descargar cualquier tipo de contenido, incluso violando los derechos intelectuales de los mismos. Para ellos, ese accionar no constituye delito. Y por otro, los grupos empresarios o simplemente los titulares de los derechos intelectuales, que acuden a los tribunales para impedir que sus derechos sean vulnerados en la web. Hay una tensión económica (más que de principios) constante, y continúa. Quienes no quieren pagar por determinados contenidos, y los titulares de los derechos de esos contenidos, que pierden plata y quieren que las personas que los consumen, paguen por los mismos.
- ¿Existe realmente una inteligencia colectiva, creada por los usuarios, que se alimenta de todos los contenidos, incluso violando las leyes? ¿Puede cualquiera descargar cualquier contenido, argumentando que está amparado en la libertad de expresión? ¿Está la legislación argentina preparada para punir este tipo de conductas?
Estas son preguntas, que están actualmente en el tapete. Personalmente, entiendo que la libertad de expresión no está relacionada con violación de leyes. Una cosa no supone la otra. Mi derecho termina, donde empiezan los derechos de los terceros. Es así, en China como en Argentina.
Ahora bien, la ley argentina 11.723 se ha quedado desactualizada, en relación a los tiempos que corren. Por eso, el fallo que confirma el procesamiento de los responsables de Taringa ha sido criticado por algunos abogados. Y la pregunta del millón es la siguiente: ¿Linkear (o permitir que otros linkeen desde una plataforma) a sitios que reproducen contenido pirateado es o no delito, según la legislación argentina? He ahí el verdadero meollo del dilema local (con respecto a Taringa).
Lo que sí es una realidad es que el Derecho siempre llega tarde a todo. Y es este caso (así para los sucesivos), se impone de cajón una modificación a la ley de propiedad intelectual argentina, para que sea adaptada al fenómeno de las “ferias o mercados virtuales”, permitiendo que esta cuestión sea zanjada definitivamente. Y no entremos en el terreno de discusiones estériles, dándole certeza a los tribunales sobre qué hechos realmente son delitos y cuáles, no.
- ¿Ustedes qué piensan? ¿Qué postura adoptan: la de los usuarios o la de los titulares de los derechos intelectuales? ¿Creen que ganar plata, creando una plataforma, para que los usuarios linkeen a sitios con contenido pirata es una infracción o quienes atentan con estos sitios, violan realmente la libertad de expresión de todos los usuarios? Me encantaría conocer sus opiniones. ¡Gracias!