Las personas atravesamos por diferentes fases, por distintas etapas, que nos van marcando y que forman parte de lo que somos en un momento dado.
Pero hay periodos que son cruciales en la vida, que marcan un antes y un después. Y es ahí cuando nos detenemos, cuando nos sentimos más inseguros que de costumbre y tal vez con muchas dudas e incertidumbres que meses atrás no teníamos.
En estos momentos de cambio “obligado y necesario”, es cuando debemos echar mano a nuestros mejores recursos, o quizás buscar nuevos, centrarnos en aprender nuevas habilidades o en adquirir nuevos conocimientos.
También son situaciones ideales para detenerse, para frenar la marcha y ver hacia dónde vamos. No todo es producir ni trabajar ni mejorar. A veces, se puede retroceder para juntar fuerzas, para retomar la carrera con más sabiduría y con más firmeza.
En estos momentos, en que andamos como perdidos, como buscando el rumbo, es quizás cuando más necesitamos de la confianza, del ánimo, del apoyo. Por eso, algunos tips para tener en cuenta:
- Rodearse de gente positiva, optimista, que nos cargue de energía.
- No tener miedo a equivocarse ni pensar en las consecuencias de los errores. Nada es tan terrible como para arruinarnos y nada tan nefasto de lo cual uno no se pueda recuperar.
- Hacer lo que nos gusta y experimentar con nuevas actividades. No cerrarse. No importa lo bien o mal que nos salgan las cosas, lo importante es probar y experimentar.
- Si tenemos alguna certeza o idea sobre lo que queremos, perdurar en ella, aunque al principio no veamos ningún fruto. Querer es poder y poder es persistir. Con el tiempo, vienen las recompensas.
- Hacer deporte, moverse, disfrutar del aire libre: El deporte es una actividad que nos carga de energía, de buen ánimo y es una forma de cuidar nuestra salud y nuestra mente.
- Escuchar música o ver películas que nos alegren: Rodearse, ver analizar todos aquellos objetos culturales que no enseñen, que nos aporten, que nos sirvan para encontrar motivación. Buscar inspiración en todo lo que nos rodea.
- Tener maestros o guías: Todas las personas necesitamos maestros, guías o personas a quienes admirar y cuyo ejemplo seguir. En momentos de crisis o cambio, es bueno aprender de ellos, seguirlos y ver qué tienen para decirnos o enseñarnos.
Estos son algunos consejos personales, que espero que les sirvan para esos momentos de nuestra vida, en que sentimos que andamos como “pisando huevos en una habitación oscura y sin salida”.
Los cambios son positivos, nos ayudan a crecer, a seguir viviendo, son parte de la adaptación al medio ambiente y parte esencial de nuestro derecho a ser mejores y más felices. Por eso, no le tema nunca al cambio, intente llevarlo lo mejor posible y sacar todo el rédito que pueda.
Foto: flickr.com
Yo creo que no hay etapas de cambio. Siempre estamos cambiando, día a día, hora a hora.
En el momento justo, leo esta entrada.
muchas gracias!!
Que grande Milagros! excelente enfoque!
Justo me sorprende este post en un momento en que estoy haciendo grandes cambios en mi vida: luegos de casi 10 años de trabajar en relación de dependencia en diferentes empresas, desde este lunes estoy empezando a trabajar por mi cuenta, en la web y en otras cositas también.
Fue una decisión difícil e importante, pero necesitaba más tiempro libre para terminar mi carrera universitaria (que tengo bastante abandonada) y mayor libertad para dedicarme a lo que realmente me gusta. Por supuesto que uno tiene miedo por abandonor un sueldo fijo, pero a veces hay que correr ciertos riesgos.
Espero que salga bien, lo peor que puede pasar es tener que volver a ser empleado
Y además, nada más emocionante e inspirador que jugársela por hacer lo que uno siente que tiene que hacer!
Besos y seguiré tus consejos!!
[...] Cómo aprovechar las etapas de cambio: “En estos momentos de cambio “obligado y necesario”, es cuando debemos echar mano a nuestros mejores recursos, o quizás buscar nuevos, centrarnos en aprender nuevas habilidades o en adquirir nuevos conocimientos”. [Chica SEO] [...]
¡Buen post!
Los cambios son necesarios, te hacen crecer y si los vez desde el ángulo justo, te das cuenta que se puede siempre aprender algo de cada cambio.