Últimamente, estoy en medio de ciertas situaciones (laborales, personales, etc.) donde debería aprender nuevas habilidades, conocimientos o mejorar ciertas cosas.
Pero estoy como estancada, cansada, y siempre pienso “si ya hice demasiado o es más que suficiente”. Lo que sí es evidente que así no puedo seguir.
De esta forma, no sólo no consigo lo que me propongo, sino que me canso de hacer esfuerzos que no llevan a ninguna parte, que caen en saco roto.
Cuando nuestra cabeza “cree que hace demasiado” y la realidad nos demuestra lo contrario, deberíamos preguntarnos:
¿Estamos haciendo bien las cosas, nuestros esfuerzos están bien encaminados? ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Qué nos falta mejorar?
Pensar que ya hicimos demasiado es un tremendo ERROR, ya que:
- suponemos equivocadamente que hacemos más que suficiente cuando no es así,
- sino que además nos quita la motivación y las ganas de seguir intentando.
¿Qué te parece? ¿Te ha pasado alguna vez? ¿Cuál es la actitud correcta para superar estas situaciones?