Tengo que confesarlo. Me entere del terremoto en Chile a través de Twitter. También de los temblores en Argentina y más precisamente en Salta, por una usuaria de Twitter que comentó que su ciudad estaba temblando en ese momento.
Y la información más importante era continuamente divulgada por los usuarios de Twitter, invadiendo la red. No podías quedar indiferente. El mundo temblaba, replicaba, se agitaba y todos hablaban de eso, en ese preciso instante.
Los mensajes, en tiempo real, con las noticias sobre el terremoto se colaban por todas partes. Y la gente se preocupaba por sus followers chilenos, esperando que estén bien. Un sentimiento de solidaridad y de preocupación se apoderó del sistema de microblogging más famoso de todos los tiempos.
El RT se convirtió en el propagador más efectivo de las peores noticias: gente contando lo que pasaba, personas pidiendo datos sobre sus parientes, las cuentas oficiales de los organismos públicos o internacionales explicando lo qué se debe hacer y qué precauciones tomar.
La gente queriendo ayudar y ayudaba, se conectaba, se comunicaba, aunque pareciera un caos de información sin sentido. El mundo, la desgracia, las peores noticias estaban en Twitter, y millones de personas palpitaban con ellas. Twitter era un noticiero gigante, en tiempo real, cubriendo desde todos los lados del mundo, lo que pasaba en Chile y en el Océano Pacífico.
El corazón de los twitteros estaba en Chile, y el mundo virtual por un momento se volvió más humano, más creíble, más digno de ser tenido en cuenta y más acogedor, a pesar de las desgracias que sacuden en estas horas a nuestro planeta.
Las distancias nos pueden separar, pero las redes sociales definitivamente nos unen, y muchas veces para bien, aunque algunos quieran hacer el mal, usando esta catástrofe para hacer spam o para infectar computadoras con virus.
El poder de las redes sociales es imparable, sus múltiples usos desconocidos y ojala que aprendamos a utilizarlas para sacar provecho de ellas en situaciones tan lamentables, pero parecidas a estas.
Es cierto amiga, yo he estado altamente activo en twitter debido a este triste suceso y he comprobado la magia que la red social tiene para informar.